99 años de té en Misiones

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Una simpática y a la vez tan recordada anécdota, cada vez que de tomar el té se habla por mis pagos, o al hablar del famoso "five o'clock" inglés, de donde viene este estilo de sentarse en el determinado horario vespertino. También existen frases que han sido verdaderos emblemas publicitarios de reconocidas marcas nacionales, a la hora de tomarlo, como, por ejemplo: “Me tomo 5 minutos, me tomo un té” o la tan tarareada canción de la queridísima María Elena Walsh, que decía: "Estamos invitados a tomar el té..." y seguía con un ritmo muy contagioso, invitando realmente a preparar la ceremonia de la milenaria infusión, que tiene miles de creencias ancestrales y una forma tan pura de cosecha.

Si vemos esos rostros asiáticos en plena tarea de extraer las hojitas más tiernas que luego, de un largo proceso, serán servidas en una delicada taza de porcelana finamente trabajada con diseños exclusivos que denotan gran dedicación y buen gusto. Así es que llega a nuestras tierras lateríticas toda esta mezcla de costumbres y finos sabores de la mano de los hermanos Hnatiuk. Tijón era sacerdote ortodoxo y según cuentan tenía una gran pasión por las hojas de camellias sinensis, es así que un día, al acceder a un par de semillas y estar decidido a traerlas desde donde se encontraba, que era en tierras paraguayas, hasta el lugar donde residía en Tres Capones, provincia de Misiones, Argentina. Corre con el desafío de abrir el ruedo de su sotana y guardarlas ahí, luego volvió a coser todo prolijamente y es así como, en 1923, llega el té a la tierra colorada. Aún se conservan intactas aquellas plantas que Wladimiro las plantó, allí están con más de 100 años de historia y fueron nada más ni nada menos que las primeras del territorio nacional argentino, permanecen a un lado de la que fuera la residencia de los Hnatiuk, marcando un verdadero icono en lo que a historia, cultura y producción respecta.

Las tealeras han sabido ser una producción alterna dentro de la economía misionera. Es magnífico ver a la ladera de las rutas los teales o tesales, tan abundantes y prolijamente cosechados. En el corazón de nuestra provincia, allí donde nuestra roca madre misionera se hace notar a través del basalto aflorante llegando a Oberá, son estás verdes plantaciones las que entre subidas y bajadas van acumulando riqueza a la vista de quién las admira para luego ser sorprendidos aún más con la selvática naturaleza, que más al norte se apodera de todo el paisaje.

Con una gran fiesta que este año celebra la trigésima segunda edición de la Fiesta Nacional del Té, del 19 al 22 de mayo del 2022, mostrando a través de exposiciones, música, arte y sabores, mucho de lo que se vive día a día entorno a dicho trabajo productivo. La ciudad de Campo Viera es la anfitriona del evento, que invita a descubrir los encantos de disfrutar de una deliciosa tacita de té que por estos lares tiene un sabor auténticamente misionero, guaraní y de inmigrantes, un verdadero crisol de razas que está presente en cada sorbo y cada traguito es un deleite constante de historias por rescatar.

Por Avelina Vizcaychipi, especial para MTH.