Canción Misionera

Contame una Historia

Utilizando una comparación coloquial, podría afirmar que la canción misionera es un subgénero nativista polkístico que se sitúa entre la guarania y el chamamé. Presenta semejanzas con la denominada “nueva canción correntina”, con el “aire de chamamé” de los chaqueños y entrerrianos o rosarinos, y mucho más aún con un difundido ritmo de los años 60 y 70, al que las compañías discográfica denominaron “litoraleña”. Destacados autores y compositores, entre quienes reconocemos al santafesino “Cholo” Aguirre, a Oscar Valles, integrante del grupo vocal los “Quilla Huasi” y al misionero “Fermín Fierro”, publicaron exitosas y emblemáticas canciones declarándolas como litoraleñas. Sin embargo, la existencia de la canción misionera, como cultivo nativista, es anterior a este movimiento; y los registros de esas obras bajo esa denominación, en Sociedad de Autores y Compositores (S.A.D. y C.) fueron realizados a comienzos de los años 60, como el Yasy Yateré y Misionero y Guaraní, de Alcibíades Alarcón o  Siesta en el monte, de Ricardo Ojeda y Ramón Ayala.

Ejemplos de litoraleñas

Acuarela del río: https://www.youtube.com/watch?v=F6eFK38Ngug

Misiones mi tierra roja: https://www.youtube.com/watch?v=6-DjOMAQHSs

Ejemplos de “nueva canción correntina”

María va: https://www.youtube.com/watch?v=8ZShZaIGEJU

Sinecio el barrilero: https://www.youtube.com/watch?v=gynnGxFsXIQ

Ejemplos de “aire de chamamé:

Oración del Remanso: https://www.youtube.com/watch?v=oiDlLBYFlvI

Lucía de arena: https://www.youtube.com/watch?v=4erEKgNsZ24

Ejemplos de canción misionera

Siesta en el monte: https://www.youtube.com/watch?v=RPoleI5giiY

Canción Desnuda: https://www.youtube.com/watch?v=bMrOxqxUh6o

 

Ante las semejanzas observadas en estos ejemplos, podríamos coincidir con algunos analistas académicos que declaran que “no existe diferencia organológica entre la canción misionera y el chamamé”. Sin embargo desde mi experiencia como aprendiz y practicante de nuestro nativismo, afirmo que la canción misionera presenta una cadencia propia que la distingue y un “tempo” que fluye de una búsqueda propia del artista misionero. Siendo más lenta que la galopa y más vivaz que la guarania, la canción misionera, desde sus armonías, con modulaciones en tonos menores y mayores, presenta una poesía paisajista, épica o romántica, siendo, como en todos los componentes rítmicos de nuestro nativismo, el aspecto literario un elemento vital.

La escritura de la “canción misionera” en partituras se realiza en una subdivisión de 6/8, en una velocidad situada entre los 110 y 115 péndulos de metrónomo por minuto. La ejecución de la guitarra como acompañamiento del canto combina el rasguido con el arpegiado, favoreciendo la profundidad intimista de las interpretaciones y el uso de acordes aumentados y disminuidos que le otorgan un nivel competitivo en el contexto de la música mundial contemporánea.

Finalmente, y a modo de comparación, quisiera mencionar que las sutiles diferencias también aparecen entre otros géneros originales regionales y sus subgéneros: Las zambas (Salta) y las tonadas (Cuyo); el carnavalito y el huayno (Jujuy) o la cueca (San Juan) y la chaya (La Rioja).

Estos detalles distintivos rítmicos, en las texturas sonoras o en los fraseos melódicos, demuestran las necesarias y enriquecedoras particularidades localistas de los nativismos regionales, que van tomando características propias de cada de cada cultura, marcando así los perfiles que resultan fundamentales a la hora de definir las identidades culturales.

Por Karoso Zuetta, especial para MTH.