El campamento San Jerónimo en la expedición de Belgrano

Contame una Historia

EL INGRESO AL TERRITORIO MISIONERO EN LA EXPEDICIÓN AL PARAGUAY (1810-1811),

EL CAMPAMENTO DE SAN JERÓNIMO (en tiempos pasados, Misiones; hoy, Provincia de Corrientes)

San Jerónimo, una capilla de origen jesuítico ubicada en el extremo norte de la zona oriental de los esteros del Iberá. Era el punto culminante de una ruta ganadera que se originaba en Yapeyú y la Cruz y culminaba en el Paraná, en los pasos de Itapúa y de Candelaria. Justamente en San Jerónimo la ruta se bifurcaba en esas dos direcciones. Antes de llegar a San Jerónimo la ruta cruzaba la laguna del Iberá por el paso Yuquicuá (actual Colonia Carlos Pellegrini, sitio donde se hallaba la capilla y puesto de San Agustín), luego la ruta cruzaba por las capilla y puesto de San Francisco Solano y San Javier. San Jerónimo, como las demás capillas y puestos contaban con una importante infraestructura: rancherías, corrales, fuentes de abastecimiento de agua, zonas con cultivos.

El Gral. Manuel Belgrano en su Expedición al Paraguay avanzó por la ruta occidental de los esteros del Iberá, luego de partir de Curuzú Cuatiá, pasó por la actual Mercedes, cruzó el río Corrientes, pasó por Concepción de Yaguareté Corá y se dirigió luego hacia el norte bordeando los esteros. A medida que avanza Belgrano va advirtiendo que los informes que había recibido desde el Paraguay en el sentido de que su llegada generaría un apoyo masivo del pueblo y de las fuerzas armadas, no era así. Es más desconfía hasta el Comandante de Armas de Misiones, Don Pablo Thompson, que se hallaba en San José y a quien escribe el 6 diciembre de 1810 dándole a entender que no toleraría ningún tipo de resistencia en su ingreso a Misiones y no dándole otra opción que plegarse a los objetivos de la expedición. De hecho el Gobernador Don Thomás de Rocamora ya se había plegado, enviando tropas desde Yapeyú.

En sus memorias el Gral. Manuel Belgrano deja constancia de la situación compleja en que se hallaba a medida que se aproximaba a Misiones. En un territorio desconocido, guiado únicamente por baqueanos de la zona y con una deserción creciente de parte de sus tropas, lo que pudo frenar solamente dando la orden de fusilamiento a todo desertor capturado o sospechoso de confabular en ese sentido.

Belgrano llega al punto extremo de la ruta, donde debe establecer el campamento y tomar la decisión de cruzar el río Paraná y los más complejo, por dónde hacer el cruce. Se presentaban tres opciones: cruzar el río por la zona de la isla Yacyretá (zona de Ituzaingó en la actual Provincia de Corrientes), o por el paso de Itapúa, o por Candelaria.

Establecer el campamento implicaba la elección del lugar, en el contexto de un escenario amenazante. El sitio de San Jerónimo era el lugar estratégico, en principio porque se ubicaba en una altura del terreno, protegido desde el oeste por los esteros del Iberá y por las zanjas de Loreto y San Miguel (que Belgrano erróneamente creyó que eran las desembocadura de los esteros en el Paraná), mientras que al oeste se hallaban las aguadas de las puntas del río Aguapeí. Allí había una capilla, rancherías, corrales para el ganado, aguadas y algo que a Belgrano llamó mucho la atención porque no lo había observado en todo el camino, había cultivos en huertos, agricultores.

San Jerónimo para las tropas de Belgrano era clave porque allí el camino se bifurcaba. Uno permitía acceder directamente al paso Itapúa (actual Posadas) y el otro, luego de pasar por San Carlos y San José, llevaba directamente a Candelaria. Por otra parte, en caso de una contra ofensiva preventiva de los paraguayos, le permitía a Belgrano una rápida retirada por la ruta oriental de los esteros del Iberá en dirección a La Cruz o Yapeyú.

Finalmente luego de dudas y titubeos, el Gral. Manuel Belgrano toma la decisión del cruce del río Paraná por Candelaria y las tropas avanzan hacia ese objetivo, no sin antes coordinar con Don Pablo Thompson la cobertura con guardias continuas del trayecto de la ruta San Carlos - San José - Candelaria, a fin de asegurar la retirada de las tropas ante cualquier situación imprevista.

San Jerónimo fue el sitio en el que Belgrano definió su estrategia del cruce del río Paraná por Candelaria. Desde ese lugar estableció también sus vínculos con la población de los pueblos misioneros de San Carlos, Apóstoles, San José, Concepción, Mártires, Santa María la Mayor, San Javier, logrando el respaldo a la expedición y lo fundamental, asegurando la retaguardia en el avance hacia el Paraguay.

El sitio y nombre de San Jerónimo aún se registra en mapas catastrales del principios del siglo XX. Hoy forma parte de una zona forestal y de pastoreo del ganado. El paisaje no ha cambiado mucho desde la época en que allí acamparon las tropas de Belgrano. La misma flora, la misma fauna, la cercanía de los esteros y de tanto en tanto en el terreno vestigios de tejas, cerámicas, algunas piedras labradas , etc., mudos testigos de un episodio de la gesta del Gral. Manuel Belgrano en su paso por aquel lugar.

Por Esteban Snihur.