El contrato que dio vida a un pueblo

Municipios

Las tierras recuperadas por los herederos de Vila y Codila, quienes luego de años de litigios  (luego que la comuna española a la cual su padre las había donado, presinde de ellas al negarse a poner al día las mismas y realizar lo solicitado por la administración del territorio nacional), consiguen su propiedad pero ya sin interés en las mismas, son puestas a la venta en la provincia de Santa Fe, a partir de 1940. Fueron a remate en tres ocasiones sin que ningún comprador las quiera adquirir. Hasta que el 11 de junio de 1943 dos hermanos Julio y Natalio Ongay, compraran las 67.000 hectáreas[1], para continuar con su negocio maderero[2], ya que esta propiedad poseía mucha madera de ley.

Mientras los propietarios legales de las tierras continúan con sus emprendimientos en la ciudad de Buenos Aires, las tierras adquiridas siguen sin ser deforestadas ni tampoco ocupadas legalmente pero si se podía ver ocupantes que provenían de Brasil que se instalaron en zonas ribereñas. De esta manera para fines de 1945 llega al lugar, el señor Arturo Henn quien recorriendo en lancha el Río Uruguay, buscaba un sitio para asentarse con su familia y trabajar; observa el potencial del lugar y decide contactarse con los propietarios, para solicitar permiso e iniciar la colonización de la zona y ella la explotación de los recursos; continuando con el Frente Extractivo.

Es así que luego de ponerse en contacto con Julio  y Ángel Natalio Ongay, en Buenos Aires; explica su proyecto y asegura que obtendrían ganancias de los mismos sin tener que hacer grandes esfuerzos. Los convence y firman el 4 de Abril de 1946, ante escribano público un contrato[3] en el cual dan inicio formal a la colonización de lo que más adelante será conocido como El Soberbio.  Entre lo suscripto en el convenio se delineo no solo las características extractivas, sino que se planifico incluso las nuevas rutas de acceso ya que la única forma de llegar hasta ese lugar era por el río.

Podemos destacar entre lo firmado la: “Introducir los pobladores que sean necesarios para el trabajo, gestionar ante ONGAY la venta de 5 a 10 Has. de campo a los mismos, a los efectos que vivan en el lugar. Hacer caminos para que faciliten la explotación de los productos y hacer explorar un camino a la ruta 14. Cortar madera y embalsarla para luego llevarla al mercado, donde serán vendidas por los Señores ONGAY. Otorgar permisos a los pobladores para emplear en la construcción de sus viviendas y aserraderos la madera que sea necesaria. Promover la colocación de una laminadora o sea fábrica de terciados en las condiciones que se establecerán por contrato. Hacer cortar por un tercero hasta 250.000 Kgs. de Yerba canchada en el campo y hacer las instalaciones necesarias. Pedir al administrador el apoyo para cualquier inconveniente que pudiera presentarse en el trabajo[4]".

Según todo lo mencionado, apenas vuelve al lugar Arturo Henn, comienza con el trabajo por ello en primer lugar inicia el  plan de colonización al traer como colonos a inmigrantes Alemanes-brasileños[5] o brasileros, que llegaron del otro lado del Río Uruguay, buscando tierras para asentarse o puestos de trabajo en los nuevos emprendimientos.

De esta manera comienza con la colonización privada, que será llevada adelante por Arturo Henn; que poco tiempo después se afianzara y lograra completar los puntos pendientes en el contrato firmado, con la formación de la Compañía Monteagudo S.R.L. en sociedad entre  Julio Ongay, Ángel Natalio Ongay, Arturo Henn y Julio Huber[6]. Formalizándose los trabajos de extracción de madera de Ley, como de la yerba mate existente en la región, dando inicio a lo que hoy conocemos como el municipio de El Soberbio capital nacional de la esencia.

Por Lic. Marcelo Albarracin, especial para MTH.

 

[1]Según testimonios, los documentos correspondientes al remate se encuentran en el archivo del Juzgado Federal de Rosario. Se estipula que accedieron  la propiedad de  monte virgen por 40.000 pesos argentinos de la época, lo que sería equivalente a $1, 69 pesos la hectárea. (Vázquez, 2013)

[2]“la explotación de los bosques se efectuaba a lo largo de los grandes ríos navegables. En la zona del Uruguay se extraía madera para durmientes del ferrocarril que se construía en Entre Ríos y Corrientes…” (Amable, Dohmann y Rojas; 2011. Pág. 146)

[3]Que costo en ese entonces 1 peso con 50 centavos.

[4] Artículo segundo del Contrato firmado por los hermanos Ongay con Arturo Henn, según expediente 1.787.873. E. del 4de abril de 1946, en Buenos Aires.

[5]Según entrevista realizada a su hijo, esta decisión se debía a que son más trabajadores y emprendedores que otros inmigrantes y poseen mayor adaptación al terreno.

[6]El Territorio, posadas, 2 de junio de 1975. Pág. 8.