El Gualambao en el nativismo sonoro misionero

Contame una Historia

El gualambao es la especie rítmica más joven de nuestro nativismo sonoro. El ritmo fue creado e impulsado por Ramón Ayala (1927), el referente actual más influyente y gravitante de nuestra cultura: Poeta, escritor, cancionista, pintor y dibujante, este prolífico creador comenzó a predicar y a publicar canciones apoyadas en esta rítmica en los años cincuenta.

El Gualambao: https://www.youtube.com/watch?v=a8ubjfFgTD8(De y por Ramón Ayala)

Sin embargo, la consideración folclórica de este ritmo está en proceso de consolidación, razón por la cual algunos analistas, como Daniel Larrea (1951-2018) lo consideraron un ritmo de “proyección folclórica”. Aunque resulte una obviedad afirmar que todos los nativismos fueron nóveles al momento de su aparición, cabe afirmar que el gualambao proviene de una concepción y una conciencia comprometida y arraigada de su creador y que se consolida día a día como un ritmo que será indiscutiblemente folclórico en el devenir cultural de esta parte del mundo.

El gualambao presenta una estructura rítmica binaria que se grafica en compases compuestos de 12/8, que lo convierte en una especie única en el marco del nativismo latinoamericano. Está formado por la sumatoria de dos subespecies del “polkismo” (canción misionera y galopa), que se encadenan en una síncopa que le confiere al ritmo un swing característico único. Por esta razón muchos consideramos  que este ritmo es un paso evolutivo del género polkístico, pues con una clara base ancestral, nos brinda una moderna textura, amplia y abierta en la que las melodías y los textos poéticos contemporáneos encuentran ilimitados espacios creativos.

La palabra “gualambao” proviene del nombre de un instrumento guaraní, consistente en un arco con una cuerda que se percute con una vara y cuya caja de resonancia es una calabaza.  “A mí me interesó el nombre “gualambao” por su color, su sabor a fruta, a subtrópico, a Misiones…” (Ramón Ayala).

El soporte armónico y rítmico original del gualambao está dado, originalmente, por la guitarra criolla, y el acompañamiento puede realizarse con arpegios o con rasguidos, o  también con una alternancia de ambas formas de ejecución del instrumento. Sin embargo, en estos últimos años, aparecieron otras opciones de acompañamiento: En lo armónico el piano y en lo rítmico una combinación de percusión y bajo.

Alma de lapacho: https://www.youtube.com/watch?v=9tMuk68MYM0(Por Lunagua)

Volver en un cuento: https://www.youtube.com/watch?v=18aPQ3NCyhU(Por Nerina Bader)

Antiguo Barracón: https://www.youtube.com/watch?v=sBRM3J00NjU(Por Cecilia Phal)

Panambí Howy: https://www.youtube.com/watch?v=R_BFJnljLGM(Por Coro P.D.C.)

Comandante Guacurarí: https://www.youtube.com/watch?v=6VAOp78LXmE(Por Enarmonía)

Farol de Sueños: https://www.youtube.com/watch?v=k_HCN1XFaf0(Por Claudio Bustos)

Si bien la gran mayoría de obras apoyadas en este ritmo, poseen textos poéticos (el aspecto literario del gualambao remarca la línea poética que caracteriza a todo el polkismo presente en la polirritmia nativista misionera), aparecen algunas versiones únicamente instrumentales:

Araucaria : https://www.youtube.com/watch?v=gGiWfBTVCTo(Danilo Santinelli)

Canto al río Uruguay: https://www.youtube.com/watch?v=JQeVSgqCQLI(Por Matereré Trío)

Podemos observar en todos estos ejemplos que las obras musicales apoyadas en esta textura se prestan más para la audición que para el baile, tal como sucede con las demás especies polkísticas de nuestro nativismo; sin embargo, en el contexto de la danza-teatro la inclusión del gualambao viene sucediendo desde mitad los años 90, a través de aportes fundacionales de  maestros como Marisil Ceccarini, Luis Stivala, Luis Marinoni y Mónica Revinski, entre otros.

Quienes tuvimos el privilegio de recibir el legado de este ritmo directamente de su creador, Ramón Ayala y de su hermano Vicente Cidade, apostamos al perfil futurista del gualambao y lo practicamos con convicción, para sostenerlo en el tiempo proyectándolo a las nuevas generaciones, con la intención de fortalecer una matriz identitaria sonora propia y original que nos brinde una opción cancionista moderna y competitiva en el contexto de la música latinoamericana contemporánea.

Por Karoso Zuetta, especial para MTH.