Krause, el señor de los cielos

Contame una Historia

El 1° de junio de 1982 la tripulación del Hércules C-130 con denominación TC-63 recibió la orden de despegar hacia Malvinas con la misión de detectar unidades navales ingleses en cercanías de la isla Borbón, ubicada al noroeste del archipiélago austral. Al mando del enorme avión iba el capitán Rubén Martel y su copiloto era el obereño capitán Carlos Krause.

Eran misiones de sumo riesgo, que implicaban volar a ras del mar entre puntos determinados. Una vez allí, el avión tomaba altura y encendía su radar para ubicar barcos ingleses. Era una acción que se debía efectuar muy rápidamente, ya que de ser detectados los pesados Hércules no tendrían casi posibilidad de escapar ante un ataque de los aviones cazas enemigos.

Luego de relevar tres de los puntos establecidos, el Hércules TC-63 tomó altura en el último sitio, pero allí fue localizado por el HMS Minerva inglés, quién remitió de inmediato dos aviones Harrier que derribaron a la aeronave argentina. Los siete tripulantes fallecieron en el acto y sus cuerpos desaparecieron para siempre en el mar.

Oberá tiene un héroe del aire

El obereñeo Caros Krause recibió numerosas condecoraciones luego de ofrendar su vida en defensa de la soberanía nacional en Malvinas. En primer término fue ascendido post mortem al grado de mayor y se le otorgó la medalla al Valor en Combate. También su nombre fue incluido en el listado de “Héroes Nacionales”.

Por su parte, su ciudad natal, Oberá, le ha brindado un merecido homenaje al designar con su nombre a un populoso barrio, que se encuentra pegado al campus universitario de la localidad.

El aeropuerto internacional de Puerto Iguazú tiene la doble denominación de “Cataratas del Iguazú” y “Mayor D. Carlos Eduardo Krause”.