La importancia del INTA para San Vicente

Municipios

Una de las instituciones de gran importancia para San Vicente desde su asentamiento en la zona fue la delegación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Ya que la misma influyó en diversas actividades, como en lo que luego será el municipio de San Vicente, entre ellas: la construcción y creación de escuelas rurales, la apertura de caminos en la colonia, la poda y el raleo de árboles forestales. Pero, además, en el ámbito institucional como social tendrá un papel fundamental, ya que fue la sede de muchas reuniones de la comisión vecinal, y llegó a ser la primera sede en la cual funcionó la recién creada municipalidad, en 1979.

Ahora bien, resulta importante resaltar la importancia de la industria forestal, como de los aserraderos que se instalaron en la zona, que junto al Frente Agrario de la provincia constituían los motores del desarrollo; ambos de vital importancia en el crecimiento de la comunidad. Donde las nuevas condiciones económicas, del contexto nacional y provincial, transforman San Vicente en una zona prestadora de servicios para los productores agrícolas que se habían instalado sobre la fértil  tierra de cultivo  o como lo llama Reboratti el “factor ecológico”.[1]

En este, el papel del INTA contribuyó al desarrollo de la producción agrícola en la zona rural, que comenzó a diversificar su producción comercial, por medio de nuevas tecnologías que trajo para las colonias rurales, ya sea en el aprovechamiento del espacio, como así la plantación de nuevos cultivos o su diversificación como el té, yerba mate y el tabaco. Donde los habitantes de la zona rural además de cultivar[2] algún tipo de monocultivo[3] en sus propiedades, inician la diversificación productiva.

De este modo, a medida que la zona urbana creció, la parte rural del municipio dejando el auto consumo por la producción capi­talista, esto gracias a los aportes del INTA que proporciona contribuciones y ayudas a los colonos. Así comenzó una producción agrícola que tendió a obtener  mayores  ganancias a partir de sus productos agroindustriales como el tabaco, té, yerba mate, etc.; que dejan mayores ingresos para poder mantener a sus familias y aumentar su nivel de vida.

Para la década del ´80 y ´90 se produce la fase más importante en la diversificación, debido a múltiples planes agrícolas encabezados por el INTA, que contribuyeron al bienestar de los habitantes rurales. Logrando conseguir ingresos extras para sus familias sin tener que depender únicamente del monocultivo del tabaco, el té y la yerba. Entre los proyectos que más se destacan están: Pro huerta; FOPAR; Proyecto Minifundio; Cambio Rural;[4] Proyecto forestal de desarrollo; Programa Social Agropecuario.[5] Todos estos planes eran de tipo nacional, realizados con la guía de técnicos del INTA, que como en los primeros años ayudaron a mover la economía local.  

Es aquí que se debe destacar la gran labor llevada  adelante por uno de los trabajadores que tuvo el INTA en esa época, como lo fue don Abel Siñuka, quien no solo se transformó en un gran promotor y encargado llevar a la práctica varios de estos proyectos, referidos a la agro-producción que influirían en la diversificación de productos y afianzamiento económico de las zonas rurales, sino también por su importante trabajo social e institucional[6] dentro de la comisión vecinal.

Estos tenían como fin la diversificación de la producción de los pequeños productores o minifundistas, que eran más del 60 % de los colonos rurales. Que muchas veces con sus productos apenas podían subsistir, por esto los programas tenían como fin, expandir su producción  y aumentar sus ingresos, lo cual a la vez ayudaría al desarrollo de San Vicente. Comenzando por el ingreso de estos  minifundistas  para su economía familiar, la cual no solo los beneficiaria, sino que también a los comerciantes, como a los prestadores de servicios.

Por Lic. Marcelo Albarracin, especial para MTH.



[1]Se debe a la “combinación del clima subtropical lluvioso de misiones, con el relieve y los diferentes tipos de suelos, (…). El área de San Vicente comparte dos tipos fundamentales: en los bordes de las crestas serranas y los lugares más planos, se encuentran zonas definidas como “de muy baja susceptibilidad a la erosión”, aptas para la labor agrícola intensiva. Pero las zonas cercanas a los valles fluviales, donde las pendientes aumentan y los suelos se encuentran menos desarrollados, muestran capacidades que se definen como “de alta o extremadamente alta susceptibilidad a la erosión”, y que por ende sólo son útiles para el uso forestal” (Reboratti. 1981: 4).

[2]la mayoría de estos productores rurales, continúan con  la tradición del consumo de subsistencia en parte de sus propiedades, para poder consumir y alimentarse hasta entregar sus cosechas el próximo año. 

[3]Se dice de las explotaciones agrarias que se concentran en un tipo de cultivo o producto (en el caso de nuestra provincia pueden ser: la yerba, el tabaco, el té, etc.) Bartolomé, Leopoldo: 2007.

[4]Este era el único proyecto destinados a los colonos con mayor cantidad de tierras e ingresos, debido a que los proyectos eran en parte solventados por el estado y el resto salía del capital del colono. Hecho por el cual solo podrían participar un menor grupo de de personas.

[5]De este surge la cooperativa yerbatera de San Vicente, por iniciativa de los productores.

[6]Fue este quien entrega a provincia los mapas y planos de subdivisión, en los cuales mostraba como debía ser el nuevo municipio, que son los límites actuales de San Vicente. En pocas palabras su conformación y limites se deben a su trabajo.