La yerba mate como sistema alimentario

General

La yerba mate ocupa un lugar preponderante en el actual paisaje agrario misionero y constituye un símbolo identitario para los habitantes de esta región fronteriza. Está realidad responde a cuestiones históricas, como por ejemplo el fomento de la inmigración y la posterior colonización en base a este cultivo impulsado por el Estado Nacional a principios del siglo XX. Esta situación determinó no sólo la conformación de la estructura agraria, con la consolidación de las chacras y la figura destacada del colono, sino que posibilitó que Misiones se integre al mercado nacional con un producto comercial complementario al de la Pampa Húmeda.

Además de su importancia destacada para el agro, la yerba mate constituye una cadena agroindustrial que integra el sistema alimentario. El consumo en Argentina es de aproximadamente 6kg per cápita por año y el hábito de tomar mate se extiende en todo el país. Los datos oficiales indican que los ciudadanos lo prefieren por encima del té y del café y está presente en el 90% de los hogares.[1]

Una variable destacada es que la ingesta del mate se asocia a cuestiones culturales como símbolo de amistad y camaradería, estímulo a la rutina diaria y como recompensa a las labores realizadas.

Además de las prácticas agrícolas, investigaciones recientes se centran en las propiedades y composición química de la yerba mate, al considerarla como un alimento funcional, debido a la cantidad de compuestos bioactivos que contiene. Prevalecen, entre otros componentes, las propiedades antioxidantes.[2] En la misma línea se destacan los estudios que califican a la yerba como una infusión con importantes aportes nutricionales y que, a partir de determinados usos, puede ser útil para la prevención de determinadas enfermedades como el cáncer.[3]

Además del tradicional mate caliente existen otras formas de consumo como el tereré o el matecocido. La yerba deviene en ingrediente para recetas de comidas como los alfajores y de bebidas gaseosas.

En este sentido, las distintas variables existentes abren una ventana da gran importancia para este producto tradicional y estratégico de la región yerbatera argentina. La valorización de la yerba como alimento otorga al emblemático sector yerbatero otra posibilidad de inserción y crecimiento, al tiempo que permite tener una nueva variable de análisis en la agenda de políticas públicas destinadas al producto.

Por Dr. Lisandro Rodríguez, especial para MTH.


[2]Arguello Beatriz y Scipioni, Griselda: “Composición Química I” en Schmalko et., al.,: La yerba Mate. Tecnología de la producción y propiedades. Posadas, Editorial Universitaria  UNaM, 2015.

[3]Brumosvsky, Luis et., al.,: “Aporte Nutricional”en Schmalko et., al.,: La yerba Mate. Tecnología de la producción y propiedades. Posadas, Editorial Universitaria  UNaM, 2015.