Las tierras del pueblo de San Xavier

Misiones Jesuiticas

Esta reducción fue fundada sobre el arroyo Tabitui, que desagua en la margen izquierda del río Uruguay, en 1629. Luego se lo relocaliza en la margen derecha del río Uruguay. Su emplazamiento, lindante con Asunción del Mbororé y Asunción del Acaraguá al norte y con Concepción al sur, más Santa María hacia el noroeste, le produjo ciertos problemas con estos pueblos por asuntos de posesión de tierras. Además, para tener un lugar con buenos pastos, el pueblo debió mantener la Estancia de San Francisco Solano junto al Aguapey[1]. Era conocida como la estancia del Iberá. Esta tenía una Capilla de 11 varas de largo y 9 de ancho con pared de adobe crudo y techo de paja. Había un retablo de madera pintada[2].

Estos conflictos son muy interesantes porque nos informan de situaciones confusas y problemáticas. Por ejemplo el pueblo de San Xavier estuvo a punto de unirse con el pueblo de Mbororé antes que se mudara este último pueblo junto al de Yapeyú.

El litigio con Santa María, finalizado alrededor de 1750 a favor de San Francisco Xavier, tuvo que ver con las tierras que había desde el río Tacaruaré y linderos de la Reducción de Santa María hasta las Taperas del Mbororé, utilizadas para chacras y sembrados[3].

Eran tierras que había poseído el pueblo de San Francisco Xavier, adjudicadas por el Oidor Juan Blasques de Valverde en 1657, y este las había cedido al pueblo de San Nicolás mientras estuvo en la margen derecha u occidental del río Uruguay. Al volver este pueblo a la banda oriental el cabildo de San Francisco Xavier reclamó la devolución y asimismo hizo el pueblo de Santa María la Mayor[4].

El acceso a la producción de yerba mate en la banda oriental del río Uruguay suscitó un conflicto con Concepción. Un yerbal cuantioso, a 3 o 4 leguas de distancia, fue causa de un larguísimo conflicto. El cabildo del pueblo de Concepción dijo que ese yerbal era el suyo llamado Ñucura. La demanda fue iniciada en 1697 ante una decisión tomada por el Padre Provincial Simón de León de adjudicar las tierras al pueblo de Concepción. Las mercedes de tierras, aunque eran refrendadas por el propio Rey, se entendían hechas sin daño y perjuicio de terceros. Los indios de San Xavier eran connaturales de las tierras y parajes del litigio. La cuestión era que Blasques de Valverde les había cedido mínimamente 20 leguas de tierra, lo que significaba una estancia, y el yerbal estaba perimetral a la extensión definida. El texto menciona que los miembros del cabildo de San Francisco Xavier fueron mandados a azotar por su persistencia.

La última decisión fue tomada por el Padre Provincial Luis de la Roca en julio de 1714. Este dividió el yerbal dándole 7 leguas del mismo a cada pueblo. Pero no sosegándose la parte de San Xavier con esta sentencia reclamó al Padre Visitador Antonio Gárriga. Este pidió que se acabasen estos pleitos y se dividiese el yerbal incluyendo al pueblo de Santo Angel. Los pueblos declararon que el convenio lo hacían “deseosos de la paz y el amor mutuo de unos con otros”.

Una última curiosidad: el gobernador Francisco Bruno de Zabala menciona en su visita al pueblo de 1787 que “sobre el Uruguay tiene este pueblo una capilla decente dedicada al Arcángel San Miguel. Ésta en la sacristía tiene una escalera para subir a un balcón que a espalda sobresale del mojinete”. Había una inscripción en un tirante que había sido fabricada en 1687.

Por Dr. Norberto Levinton, especial para MTH


[1] AGNA Sala IX, 22-8-2. 17 de mayo de 1784.

[2] AGNA. Sala IX, 18-3-4. 10 de octubre de 1796

[3] AGNA Sala IX, 6-10-1. 8 de abril de 1750

[4] AGNA Sala IX, 22-8-2. El conflicto fue en 1684.