Minuto MTH: El Jimi Hendrix del acordeón

General

Su nombre nos remite a los sonidos más profundos del ser misionero y sus dedos, que acarician las tecla del acordeón, emiten las notas que nos identifican como habitantes de esta tierra roja. El es una de las principales expresiones musicales de Misiones, en él se condensan el chamamé y la polca, la galopa y el chotis, la ranchera y el gualambao. Tan virtuoso como curioso, hubo un día en que el Chango traspasó todas las barreras para mimetizarse con un ícono de la música universal. Hubo un día en que dejó de ser el Chango, se convirtió en el Jimi Hendrix del acordeón. En la década del ’90, la banda Divididos, conocida como la aplanadora del rock por su potencia sonora, incorporó al misionero en una versión vertiginosa del tradicional chamamé “El Toro”. El tema fue un éxito entre los fans, que lo adoptaron como detonante para el pogo, esa forma de baile en la que se combinan los empujones y los choques. Este éxito hizo que Spasiuk fuera invitado a varios recitales de la banda porteña. Invitado no solo como el Chango, como aquel joven que, en pleno desguace neoliberal, expresaba una renovación en el folklore de la Argentina profunda, sino como algo más, como el Jimi Hendrix del acordeón. ¡Qué suene, maestro!