Bonpland y los guaraníes

Se cumplen 252 años del nacimiento del naturalista francés.
Este 28 de agosto de 2025, se celebra el 252 aniversario del nacimiento del naturalista Amado Bonpland, es por tal motivo que desde Misiones Tiene Historia, le dedicaremos esta nota. Trataremos brevemente acerca de algunos aspectos relativos al estrecho vínculo que el sabio francés generó con los guaraníes. Este intercambio cultural se dio durante su presencia en la región, la que se extendió por más de cuatro décadas en los países de la “Cuenca del Plata”.
El vínculo se manifiesta en diversas oportunidades. Por ejemplo, en sus viajes, Bonpland requería de los ancestrales conocimientos de vaqueanos indígenas para movilizarse, sea en travesías terrestres como fluviales. En este último caso, la notable experiencia de los navegantes proviene de la época prehispánica, período en el cual los Tupí - Guaraníes emprendieron grandes migraciones hacia el sur a través de los grandes ríos, recorriendo desde las selvas amazónicas hasta el delta del Paraná.
Es precisamente en la Isla Martín García, próxima a la confluencia de los ríos Paraná y Uruguay, donde Bonpland establece uno de sus primeros contactos con los guaraníes. En efecto, es en 1817 que un indígena isleño le conduce hacia los primeros yerbatales de la isla rioplatense. Posteriormente, en la expedición que lo llevó a las ruinas jesuíticas guaraníes de Argentina, Bonpland sigue investigando sobre la Yerba Mate y crea un establecimiento productivo sobre el río Paraná. Esta colonia agrícola que comenzó a operar con mano de obra misionera, fue destruida por orden del dictador del Paraguay y Bonpland tomado prisionero.
Es aquí, en su cautiverio de casi diez años en suelo paraguayo, donde el sabio francés se involucra aún más con la cultura indígena. Quizás el hecho más significativo esté dado por el vínculo sentimental que lo unión con María, hija del cacique guaraní Chiviré, con quien Bonpland tuvo dos hijos, María y Amado.
Fue tal el reconocimiento de la comunidad indígena hacia el naturalista que le llamaban el “karai arandu”, cuyo significado es “hombre sabio”.
Este relacionamiento le permitió conocer de primera mano los usos, costumbres y cosmovisión referida a diversas hierbas medicinales, a partir de las cuales en una pequeña botica preparaba sus fitomedicinas, utilizadas en los tratamientos que Bonpland, recomendaba a sus pacientes.
Al respecto, la influencia del médico Bonpland era reconocida en toda la “Cuenca del Plata”. Por ejemplo, cuenta el naturalista francés Arsene Isabelle, que en 1833 al ser recibido por los funcionarios de la Aduana de Higueritas, actual Nueva Palmira, le ofrecen una infusión de una zarzaparrilla llamada salsa blanca. Agrega Isabelle que fue Bonpland quien la hizo conocer a los habitantes de las costas del río Uruguay con buen suceso las propiedades de esas hierbas medicinales. Esta planta puede encontrarse desde Misiones hasta la isla Martín García.
Sobre las actividades del empresario Bonpland durante su cautiverio en Paraguay, puede decirse que además de ejercer la medicina, se dedicó a la agricultura cultivando yerba mate, algodón, caña de azúcar, viñedos naranjos y diversos cultivos de granja. Crió ganado vacuno y ovino, tuvo una destilería de aguardiente y un aserradero. Se estima que en total Bonpland llegó a emplear alrededor de 45 guaraníes en su establecimiento paraguayo de Santa María de la Fé.
Sobre su percepción de la mano de obra local, Bonpland expresó: “los indígenas son hombres formados a los trabajos que nos proponemos, además son tan dóciles y diestros que se los puede emplear para todo.”
En su diario de viaje por el río Uruguay de noviembre del año 1832, Bonpland destaca dos episodios en los cuales resalta la experiencia de los guaraníes como navegantes y agricultores. En primer término, la embarcación en la que navegaba Bonpland golpea contra las rocas de los rápidos de San Gregorio, provocando una rotura en el casco que los obligó a desembarcar en la orilla. Ante este episodio, el sabio expresó que se debió a la estupidez de Antonio, dueño de la lancha, que no escuchó los buenos consejos que le dio el indio guaraní que los acompañaba como ayudante y guía.
La ilustración de este episodio es el que encabeza esta nota y forma parte del Juego Didáctico de la “RUTA BONPLAND del Río Uruguay”, cuya presentación se realizó en Montevideo el 26 de agosto en el marco del lanzamiento de la “III Semana de Bonpland”.
En segundo término, Bonpland recorre parte de lo que hoy se conoce como Rincón de Franquía, próximo a Bella Unión en Uruguay, y queda admirado por la hermosa campiña y encontrarse con chacras indias, porciones de montes talados y quemados prontos para sembrar en una tierra negra muy apta para cualquier tipo de cultivo.
A fines de ese año 1832 se realiza un censo poblacional para comenzar con la última etapa del proceso de despoblamiento y ulterior migración de los casi 900 pobladores de esa colonia indígena creada por Fructuoso Rivera en 1829.
Es por tal motivo que se puede afirmar que Amado Bonpland fue testigo privilegiado de conocer los campos de los últimos guaraníes agricultores de la Bella Unión.
Por Alejandro Yemini, especial para MTH.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Arbelo, Aurora y Mango Gladis: “Amado Bonpland. Paradigma del Mercosur”. Moglia Ediciones. Corrientes. 2023.
- Cerrutti, Cédric: “El Paraguay de Aimé Bonpland: un balance biobibliográfico”. Rev. Soc. cient. Parag. 2023.
- Isabelle, Arsene: “Viaje a Argentina, Uruguay y Brasil de 1830”. Editorial Americana. Buenos Aires. 1943.
- Lourteig, Alicia: “Aimé Bonpland”. Revista Bonplandia. Octubre de 1977.
- Padrón Favré, Óscar: “El Ocaso de un Pueblo Indio”. Ediciones Tierra Adentro. Montevideo. 2009.