Posadas y sus historias ocultas: el aviador de los Andes

Contame una Historia

Posadas y sus historias ocultas...
En las esquinas de las calles Rivadavia y Córdoba, existe un placa recordatoria, que recuerda a un tal 
"D.LUIS C. CANDELARIA"
29 de octubre de 1892 - San Miguel de Tucumán, 23 de diciembre de 1963

Homenaje al Capitán Aviador.
Ustedes se preguntaran que hace esa placa ahí...?
Don Luis fue un Héroe de la aviación quien el 13 de abril de 1918 realizó la proeza del cruce de los Andes, entre Zapala (Neuquén) y la ciudad chilena de Cunco, en un pequeño avión de estructura de madera, forrada con loneta de lino pintada, de aquellos monoplazas que los aeronáuticos antiguos conocían como un "Mourand-Faulnier".
Toda una hazaña para la época. Fue la primera vez que un argentino se lanzó a semejante aventura que duró unas tres horas de vuelo. Por esa hazaña a Candelaria se le otorgó el grado de Teniente del Ejército, por ello es que la historia lo reconoce con ese rango militar acompañado de su nombre.
Ya retirado vive en Posadas con su hija, en la casona de Rivadavia y Córdoba, cuentan los memoriosos que se veia a don Luis pasear por las calles posadeñas siempre acompañado de su hija.
Posadas cobijo unos años a este héroe de la aviación Argentina

Luis Candelaria partió de Zapala el 13 de abril de 1918.

La nieve complicó los planes esa jornada pero el teniente no quiso saber nada de postergar la salida. “Búsquenme en la cordillera”, le dijo al mecánico Miguel Soriano antes de levantar vuelo. “Llevaba los tanques cargados para cuatro horas de vuelo (130 litros de nafta y 36 litros de aceite de ricino)” y, además, “el famoso mapa de Ludwig, un buen barógrafo registrador en marcha con su cinta barográfica y un pequeño botiquín. Frente al asiento: reloj contador de revoluciones, altímetro y brújula”.

El vuelo demandó dos horas y media donde los módicos 80 HP del impulsor del monoplano de origen francés soportaron los vientos cordilleranos y lo elevaron hasta los 4.000 metros de altitud. El aterrizaje fue accidentado. El avión se dio vuelta en el descenso pero Candelaria salió apenas con algunos raspones y una herida en la rodilla derecha. Los primeros en llegar fueron un carabinero y un misionero que le contaron que estaba en Cunco.

Había cumplido su meta.

De regreso, fue recibido como un héroe y recibió condecoraciones militares. Falleció en Tucumán pero sus restos, como había pedido, descansan en el cementerio zapalino.

Por Leo Duarte, especial para MTH.