Senderos de la selva y de la historia, la puesta en valor de Corpus Christi (2da parte)

Misiones Jesuiticas

A pocos días de su inauguración, MTH visitó el centro de interpretación de Corpus Christi, la muestra inaugural y los senderos señalizados que permiten recorrer los vestigios de lo que fuera el antiguo pueblo jesuítico-guaraní. En una primera nota http://www.misionestienehistoria.com.ar/con-innovadora-propuesta-corpus-christi-pone-en-valor-su-patrimonio-hist%C3%B3rico-1ra-parte-la-muestra abordamos la propuesta integral de la que nació esta puesta en valor, en la que identificamos como elemento distintivo a la articulación entre patrimonio y comunidad. Ese objetivo, al que calificamos como “innovador”, fue trazado desde el origen del proyecto tanto por el municipio como por el equipo de profesionales responsables del sitio. Tal como explicáramos en la nota anterior, el resultado es altamente positivo. Hoy Corpus Christi cuenta con un patrimonio recuperado (o en recuperación), con una nueva oferta turística y, lo más importante, con un elemento simbólico y material capaz de resignificar la identidad local y el sentido de comunidad.

En esta segunda parte nos enfocaremos en el sitio arqueológico del antiguo pueblo, al que se puede recorrer a través de un sistema de senderos y dimensionar mediante carteles explicativos. Por esos senderos de la selva y de la historia se adentró MTH en procura de los vestigios y la memoria de aquel pujante pueblo jesuíta, de comienzos del siglo XVIII.

 

Ruinas y selva te rodean al morir

 

La primera particularidad del sitio es que el amplio espacio de lo que fuera la plaza reduccional se utiliza, desde hace décadas, como cementerio. Esta situación generó dos fenómenos en cierta forma contradictorios. Por un lado, favoreció la preservación de los restos arquitectónicos más cercanos a la plaza, que se constituyeron en un cerramiento natural para el campo santo. Más allá se inician las chacras y las plantaciones forestales que, suponemos, de no haber existido el cementerio hubieran avanzado sobre el resto del terreno. Por otro lado, la presencia del cementerio y los rituales funerarios que le son propios, alteran e implican un riesgo de daño o pérdida patrimonial irreparable. Ante esta situación, el actual intendente Orlando Rostan impulsa la creación de un nuevo cementerio, medida que más allá de generar entendibles reparos en parte de la comunidad, es de toda lógica y resulta necesaria para la conservación del lugar.

Para el ingreso al predio se construyó un vistoso portal y una serie de murales alegóricos, hechos en la técnica del esgrafiado. Con estilo sobrio y una paleta de colores suaves que contrasta con la exuberancia del fondo verde del monte, las imágenes reflejan el diálogo entre la cotidianeidad de la vida en la reducción y el imaginario religioso-espiritual que la sustentaba. La obra fue realizada por el artista José Kura.

A los pocos metros se accede al cementerio, que se impone como elemento disruptivo frente al patrimonio que lo rodea. El sistema de senderos se inicia hacia la derecha, constituido por una senda peatonal de material que contrasta con la naturaleza circundante. A diferencia de otros sitios cercanos, como Loreto, Santa Ana y, especialmente San Ignacio, en Corpus no se conservan vestigios edilicios en pie. Los restos derrumbados del antiguo pueblo fueron sepultados por la vegetación. Durante el paseo se observan diferentes túmulos y montículos elevados cubiertos por la vegetación característica del monte misionero, incluso con algunos árboles cuyo tamaño evidencia una existencia más que centenaria. Esos túmulos, esas paredes de tierra y selva que rodean al visitante no son otra cosa que los escombros del otrora pueblo sepultados bajo la omnipresencia de la naturaleza. Bajo alguna raíz o a través de alguna hendidura en la tierra se pueden observar los cimientos y los ladrillos de lo que fuera el templo de Corpus Christi. Lo mismo ocurre en otros puntos del recorrido, en donde la erosión propia del tiempo ha dejado al descubierto porciones de los antiguos edificios, como las viviendas que rodeaban a la plaza.

 

 

La empatía como desafío

 

Los senderos se complementan con cartelería informativa y señalización. La misma aporta datos y características de la posible traza urbana de la reducción, como así también detalles sobre la historia del sitio y la vida cotidiana de sus habitantes. Como forma de resolver el problema del deterioro de los carteles por la erosión del clima misionero, en este caso se optó por el uso de mosaicos. Cada cartel se compone de 6, 8 o más mosaicos, que componen una escena y contienen la información específica.

El guion del recorrido fue elaborado por la arqueóloga Alejandra Schmidt. En términos generales, la propuesta es interesante, ya que se trata de una mirada de conjunto sobre la historia y la cotidianeidad del pueblo. Una línea argumental es la reconstrucción del espacio urbano y edilicio, el que se remarca al visitante mediante la ubicación de los puntos principales del pueblo, como el templo (con sus llamativamente altas escalinatas), la residencia de los padres, la huerta, el cabildo y las tiras de vivienda. La otra trayectoria del guion es la que describe la vida cotidiana de los guaraníes, en el marco de la experiencia misional. La producción, la religiosidad, la organización social, la administración política son temáticas sobre las que se aporta alguna información.

El objetivo primordial del recorrido es propiciar la empatía de los visitantes. Al igual que en el caso de la muestra, nos preguntamos si esa información y la forma en que se la presenta son suficientes para que los neófitos logren ubicarse en el tiempo y el espacio histórico. Vale aclarar que esta crítica no es puntual al trabajo realizado en Corpus Christi, sino que se trata de una reflexión destinada a todos aquellos que investigamos y difundimos el pasado, entre los que me incluyo. ¿Hasta dónde nuestro conocimiento de la temática no nos induce a dar por sentado cuestiones que para el público son incomprensibles o desconocidas? ¿Alcanzan los datos y las explicaciones que se brindan para que los visitantes dimensionen el lugar y el patrimonio que los rodea? ¿La selección de datos y el recorte de temáticas es el apropiado para el objetivo de la empatía o es, más bien, el resultado de nuestras preferencias o inquietudes en la materia?

Un dato importante de la cartelería, es que la misma concluye con un cartel en la que se muestra los tres momentos del espacio: el de la Misión jesuítico-guaraní, el de la destrucción del pueblo realizada por los paraguayos, en 1817, y el de la ocupación social del predio mediante la instalación del cementerio. Es un elemento novedoso de la información que se aporta, la explicación de porqué es que aquellos pueblos hoy son ruinas, ya que no se trata de abandono o deterioro por el paso del tiempo, sino de un ataque destructivo perpetrado, en este caso, por el Paraguay.

El balance final para la recorrida de MTH por el centro de interpretación de Corpus Christi es altamente satisfactorio. Tanto por la propuesta de integrar a la comunidad en el proceso de revalorización y rescate del patrimonio del pueblo, como en el resultado que observamos durante el paseo por la muestra inaugural y el predio histórico, concluimos que se trata de uno de los eventos culturales más importantes del año para la provincia.

 

Texto e imágenes Mgtr. Pablo Camogli

 

Agradecimientos:

A la colega Estela Garma.

Al intendente de Corpus Christi Orlando Rostan.

A la profesora Priscila Robin.

A los trabajadores municipales del centro de interpretación.

Al Centro Aletheia.